transcribo aca las partes que más me quedaron del primer cuatrimestre al leer el guardian:
"Tenía sangre por toda la boca, por la barbilla y hasta por el batín y el pijama. En parte me asustó y en parte me fazcinó. Me daba un aspecto de duro de película impresionante. Sólo he tenido dos peleas en mi vida y las he perdido las dos. LA verdad es que de duro no tengo mucho. Si quieren que les diga la verdad, soy pacifista."
"No me importa que me aticen de vez en cuando- aunque, naturalmente, tampoco es que me vuelve loco_, pero si se trata de una pelea a puñetazos lo que más me molesta es ver la cara del otro tío. " "No me importaría pelear si tuviera los ojos vendados."
""El crío era graciosísimo. Iba por la calzada en vez de por la acera, pero siguiendo el bordillo. Trataba de andar en línea recta como suelen hacer los niños, y tarareaba y cantaba todo el tiempo. Me acerqué a ver que decía y era esa canción que va: “Si un cuerpo coge a otro cuerpo cuando van entre el centeno.” Tenía una voz muy bonita y cantaba porque le salía del alma, se le notaba. Los coches pasaban rozándole a toda velocidad, los frenos chirriaban a su alrededor, pero sus padres seguían hablando como si tal cosa. Y él seguía caminando junto al bordillo y cantando: “Si un cuerpo coge a otro cuerpo, cuando van entre el centeno”. Aquel niño me hizo sentir mucho mejor. Se me fue toda la depresión.”"
“Nada cambiaba. Lo único que cambiaba era uno mismo. No es que fueras mucho mayor. No era exactamente eso. Sólo que eras diferente. Eso es todo”
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